Cyber-Corredera

|| Servicio informativo del enfermero Pinto

Informativo virtual
para integrar la familia naval colombiana

Nº 127
2011
Unidos por el mar
y exhaustos por el
último poste
www.cyber-corredera.de

ALMIRANTE JAIME ERAZO ANNEXI COMANDANTE QUE FORJO EL FUTURO DE LA ARMADA COLOMBIANA

Queremos agradecer los valiosos servicios del corresponsal de Cyber-corredera en Miami, Jairo Quiñones / 38-080, quien amablemente sirvió hasta de mecanógrafo para que el Almirante Jaime Erazo Annexi contestara el cuestionario que se le envió desde Bogotá a través de su hija Luly Erazo de Byrnes.


Con motivo de los 10 años Cyber-Corredera quiere obsequiar a los suscriptores, en esta edición, uno de los reportajes más interesantes e importantes por el personaje, su trayectoria y los valiosos servicios prestados a la Armada Colombiana. Se trata del señor Almirante Jaime Erazo Annexi -001-010, oficial egresado de la primera promoción de la Escuela Naval, en 1938 y quien llegó a ser Comandante de la Armada Nacional con el grado de Capitán de Fragata en 1954, cuya gestión es reconocida como una de las más importantes de nuestra marina de guerra. Por tal motivo, este informativo virtual con la mencionada entrevista se anota un verdadero hit periodístico, pues en esta edición, los amantes de la historia y los entusiastas lectores tendrán el testimonio exclusivo y el cautivante relato de un distinguido marino colombiano que hasta la fecha no había dado ninguna entrevista.


El Almirante Erazo es un oficial hidalgo, distinguido, inteligente y animoso, que lleva todos los dones de la vida en su corazón. Un trabajador y organizador de primer orden que comprendió los problemas de su fuerza; un patriota que detectó y venció cuando estaba al mando de la Armada las limitaciones y los problemas. Su retiro prematuro significó, frenar con marcha atrás, el impulso de un acorazado que, navegando avante a toda máquina, transformó la fisonomía de nuestra querida Armada.
El señor Almirante Jaime Erazo Annexi, nació en la ciudad de Pasto, siendo el cuarto hijo del matrimonio de Braulio Erazo y Consuelo Annexi, cuyo matrimonio se realizó en Bogotá, debido a que su padre cuando viajó a Bogotá a estudiar ingeniería civil e ingeniería de minas, conoció a Consuelo, cuyo padre era el Cónsul General de España en Colombia.
Por tradición de familia, el que se supone es el último hijo del matrimonio lo bautizaban teniendo de padrinos a la hija y al hijo mayor. Entonces su hermano, el Contralmirante Guillermo Erazo Annexi, no solo es su hermano menor, sino también su ahijado, “razón por la cual se portaba bien?.
Siendo oficial de planta de la Escuela Naval y profesor de varias materias de ingeniería naval en el año de 1943 contrajo matrimonio, en Cartagena, con Alicia Gutiérrez de Piñeres Torres; de cuyo matrimonio hubo cinco hijos: Jaime Eduardo, María Eugenia, Gustavo y Luly. Para seguir la tradición, también los padrinos de la última hija fueron el hijo mayor y la hija mayor.
Cuando Jaime Erazo Annexi, ingresó a la Escuela Naval de Cadetes en 1934, fue su acudiente el General Jorge Martínez Pérez, también oriundo de Pasto (compañero de promoción del General Gustavo Rojas Pinilla), quien en esa fecha era Teniente Coronel y comandante del Batallón de Infantería Cartagena.
¿Qué motivó a un joven de Pasto ingresar a la Armada Nacional?


A la edad de 12 años después de haber terminado los estudios primarios en el Colegio de la Inmaculada Concepción de los Hermanos Maristas en Pasto viaje a Bogotá con mi padre he ingrese como alumno interno al Colegio de San Bartolomé, donde me gradué de bachiller en 1934. Durante las vacaciones el viaje hacia Pasto, por carencia de carreteras, el transporte terrestre hacia el sur era imposible, entonces lo que se hacía, era viajar por tierra a Buenaventura en donde se abordaba un barco de la Línea Real Holandesa de Vapores que navegaba hasta Tumaco donde se desembarcaba, y de allí, por carretera a Pasto; este viaje lo hice unas tres veces, tanto de ida como de regreso, entonces, ahí conocí el mar.
Ya graduado de bachiller, mi primer pensamiento fue estudiar medicina, pero resolví esperar un tiempo, por ser una carrera demasiado larga y no cuadraba con mi temperamento. En esos días salió en la prensa un anuncio, invitando a jóvenes de 18 a 20 años a ingresar a la nueva Escuela Naval que se abriría en Cartagena; esto me llamó mucho la atención; me parecía que era la gran aventura de mi vida e hice la aplicación y presenté los exámenes de admisión tanto académicos como físicos, los cuales aprobé. En estas mismas circunstancias había un grupo representativo de aspirantes de los diferentes departamentos del país, a todos los cuales se les había dado una cuota. Para febrero del 1935 ya se había incorporado un grupo de más o menos 25 o 30 aspirantes, con quienes establecí una amistad muy agradable, pues a todos nos animaba mucho la aventura que íbamos a iniciar. Estuvimos en Bogotá los meses de febrero, marzo, abril, hasta principios de mayo, cuando nos reunieron para viajar a Cartagena.
¿Cómo fue su llegada a Cartagena?
Para mí en particular, desde la escuela primaria, Cartagena era una ciudad remota, conocida por su importancia en la historia patria que se estudiaba intensamente y me la imaginaba como una fortaleza más que como una ciudad. El viaje a Cartagena lo hicimos por tren de Bogotá a La Dorada, en donde tomamos un barco de río, de propulsión a rueda, llamado “Castillo y Rada?, en el cual navegamos río abajo hasta el puerto de Calamar, pero en el camino fuimos recogiendo algunos aspirantes de los departamentos ribereños, lo que mostraba que había en el fondo una organización muy seria que trabajaba sincronizadamente porque todos cumplieron sus itinerarios a tiempo. La llegada a Cartagena fue a las últimas horas de la tarde, donde nos recibió un oficial inglés; nos hicieron formar, pasaron lista, etc., luego nos embarcaron en una lancha que nos llevó hasta el MC Cúcuta.
¿Cómo era la Armada cuando ingreso?


Todos ignorábamos lo que entonces era una institución naval o una flota naval, por que no existía nada. Para nosotros no existía la Armada. Lo que había era un departamento anexo al Ministerio de Guerra, que se llamaba Dirección General de Marina, cuyo director era el Coronel Hernando Mora Angueira, que fue su primer director.
Poco a poco comenzaron a integrar la dirección de Marina oficiales asimilados de diferentes procedencias, la mayoría venidos del Ejército que habían combatido en los ríos del sur en el conflicto con el Perú. Otros vinieron de la antigua Escuela Naval de 1904, quienes, cuando se clausuró dicha escuela, fueron enviados a estudiar a la Armada Española y una vez que terminaron sus estudios, pasaron al retiro, esto sucedió muchos años antes, pero por la guerra con el Perú fueron llamados al servicio activo; en este momento se echaba mano a todo elemento que pudiera ser útil para estructurar la naciente marina de guerra.
¿Qué recuerdos tiene de la misión inglesa?


Ya estaba trabajando la misión inglesa y estaban fondeados en la bahía los destructores MC Caldas y MC Antioquia, adquiridos por el gobierno colombiano para la emergencia del conflicto con el Perú. Estos buques, como se sabe venían totalmente tripulados por ingleses que había contratado el gobierno, desde su comandante hasta el último marinero. Parte principalísima de esta misión naval fue el personal que asignaron para la nueva Escuela Naval, cuyo Director fue el Capitán de Corbeta Ralph Binney, comandante de los cadetes y un teniente inglés de apellido Sharktey. Después, con el tiempo, los fueron reemplazando oficiales colombianos, algunos que ya habían sido traslados al escalafón naval y otros venidos directamente del Ejército. Entonces fueron remplazando al personal inglés, especialmente en lo que se refiere a la Escuela Naval.
Los aspectos de rutina diaria, de la organización interna ya han sido suficientemente relatados en otros reportajes, como el de mi compañero el Almirante Orlando Lemaitre. Yo quiero mencionar otros aspectos que considero también importantes relacionados con la Escuela Naval de entonces, como el profesorado y el grupo de oficiales encargado la parte disciplinaria, militar y naval. En la parte docente es necesario mencionar al doctor Luis Thorin Casas, quien ejercía las funciones de Director de Estudios y entre los profesores más notables estaban los doctores Alberto de la Calle y Alfonso Rentería Mallarino. Los estudios sobre todo de matemáticas eran muy completos y profundos, lo mismo que de física y química, que nos dieron excelentes bases para el futuro En el aspecto naval militar, inicialmente tuvimos al entonces Teniente de Navío Luis Baquero Herrera y al Capitán Daniel Amórtegui del Ejército.
¿Cuál es el oficial que más recuerda?
Debo recordar al Teniente de Navío Luis Baquero Herrera especialmente como el oficial de más carácter, sentido humano y entusiasmo.
¿Cuál es su concepto sobre la misión inglesa?
De la misión inglesa se puede decir es que era el retrato exacto de lo que es la Royal Navy por su profesionalismo y cooperación en todo sentido y eso fue lo que hicieron aquí, pues a la misión inglesa se le había asignado la creación de la marina de guerra colombiana. Es necesario recordar de manera especial al cuerpo de oficiales, presidido por el Almirante Bell-Salter y desde luego en la Escuela Naval al Capitán Binney. Es importante agregar que cuando llegamos al tercer año de escuela, los estudios se dividieron en las tres especialidades de la línea profesional: ejecutivos, ingenieros y administración.
¿Cuéntenos cómo se originó la primera “Corredera??
Aquí podemos hacer un aparte para mencionar la creación de “La Corredera?, “La murga naval? y “la hora naval? en Radio Fuentes. “La Corredera? fue fundada y dirigida desde su primer número por el Cadete Guillermo Barriga Casallini, como editor el cadete Marcos Ariza y como caricaturista y dibujante el cadete Belarmino Vargas. “La Corredera? se editaba en mimeógrafo en tres o cuatro hojas, hasta cuando la Escuela paso a funcionar en tierra. Vale la pena mencionar que el Cadete Barriga se graduó con la primera promoción, el 11 de Noviembre de 1938 y permaneció en servicio activo hasta el grado de Capitán de Corbeta, cuando se retiró de la Armada y se fue a vivir a los EEUU con su esposa americana; falleció hace pocos años y fue durante toda su vida un hombre que llevaba en su alma la Armada.
Por aquellos tiempos organizamos una murga, a la que le pusimos el pomposo nombre de Orfeón de Turbaco, con los siguientes instrumentos: guitarra el cadete Alfredo Ballesteros, bandola del Cadete Juan Riveros, tiple el cadete Gerardo Bravo y dulzaina el cadete Jaime Erazo. Esta murga además de amenizar abordo del MC Cúcuta, amenizaba la “Hora Naval? que logramos se transmitiera por Radio Fuentes una vez a la semana. Esta “Hora Naval? tenía por objeto hacer divulgación sobre la Marina de ese entonces y servir de vínculo con la gente de Cartagena. Yo diría que fue un importante programa radial que antecedió al programa que en el gobierno militar se transmitía por televisión llamado “Mares y Marinos de Colombia?, dirigido en forma fabulosa por el Teniente de Navío Guillermo Fonseca Truque.
¿Cómo eran las actividades navales de aquella época?


Entre las actividades profesionales sobresalientes como parte de prácticas estrictamente con la profesión naval se destacan las siguientes: una o dos veces al año los destructores Caldas y Antioquia, hacían prácticas de tiro con el armamento principal. En estas prácticas de tiro los cadetes ejecutivos se entrenaban para disparar un cañón el día del ejercicio; pero los cadetes ingenieros madrugábamos para ir a bordo de los destructores con el propósito de levantar presión de las calderas, hacer el alistamiento de los departamentos de máquinas para el zarpe, que normalmente era después de la izada del pabellón. Cuando esta ceremonia se iniciaba, los ingenieros ya llevábamos tres o cuatro horas trabajando en las máquinas y calderas de los destructores.
Estos ejercicios de tiro eran una competencia entre los dos destructores y en más de una ocasión, el cañón tripulado por los cadetes ejecutivos obtuvo las mejores marcas en los blancos situados a una distancia bastante apreciable, lo que mereció que ese cañón ostentara la “E? de eficiencia y que trajo orgullo, alegría y festejo a la Escuela Naval. Otro episodio importante que se desarrolló durante los años de escuela, casi al final de nuestro curso, fue un desembarco que organizó la misión inglesa en las playas de Coveñas, en el Golfo de Morrosquillo. El desembarco fue de una compañía del Batallón Cartagena que existía en ese entonces en Cartagena. Los ingleses crearon una especie de Task Force constituida por el buque transporte Cúcuta, algunos buques auxiliares de la Armada y los dos destructores. Los cadetes tuvimos la misión de desembarcar a los soldados que estaban a bordo del MC Cúcuta descendiendo, por la escala de gato, de un costado del buque para ocupar los cutters y algunas balleneras que tripulábamos los cadetes, lo mismo que las lanchas, Nosotros hacíamos el papel que hacen hoy en día los landing crafts, nos desacoderábamos y transportábamos los soldados hasta la playa, donde los ayudábamos a saltar a tierra para que ellos continuaran con la misión que les habían asignado. Esta fue una gran experiencia que nos dio motivación profesional.
¿Qué anécdotas tiene de los embarques?
El principal embarque tuvo el siguiente itinerario: la primera escala fue en Santa Marta; luego atracamos en la Guaira (Venezuela), donde desembarcamos para ir en bus a Caracas; allí desfilamos por sus calles hasta el Panteón Nacional, lugar en el cual descansan los restos del Libertador Simón Bolívar. El desfile se hizo con fusil al hombro bajo un torrencial aguacero. Luego atracamos en Fort de France (Martinica), y la última escala, antes de regresar a Cartagena, fue San Juan de Puerto Rico.
Aparte de las largas singladuras donde los cadetes ejecutivos practicaban navegación y marinería, los ingenieros nos encerrábamos en los cuartos de máquinas y calderas, pero aparte del aspecto instructivo, tenía dos cosas importantes: en Santa Marta el Capitán Binney que era un hombre que tenía como cualidad suprema una gran actividad, organizó una excursión hacia la Sierra Nevada de Santa Marta para los cadetes, cuya marcha y objeto final, era un punto llamado Vista de Nieve; salimos temprano de Santa Marta y caminamos subiendo y subiendo hasta llegar al atardecer a la finca El Recuerdo, propiedad de don Pablo García quien era un ex-cadete de la Escuela Naval de 1904; allí pernoctamos y al día siguiente muy temprano continuamos la marcha hacia Vista de Nieve, una especie de picacho con vista panorámica hacia los picos blancos de la Sierra Nevada. Después de un descanso breve y aprovechar las quebraditas cristalinas para asearnos, empezamos el regreso a Santa Marta, donde la sociedad del lugar nos atendió en forma espléndida, pues nos ofrecieron una fiesta llamada “Sevilla? de recuerdo imborrable, de la cual, fue parte activa en su coordinación, el cadete Luis Rivera oriundo de Santa Marta quien era muy sociable y simpático.
De allí continuamos el crucero hacia la isla de Martinica, donde también el Capitán Binney se salió con la suya, organizando una excursión a las ruinas de la antigua ciudad de Saint Pier que había sido destruida hacía muchos años por la erupción del volcán Mount Pelle, cuya actividad destruyó y calcinó totalmente la ciudad. Esa fue una excursión que yo llamaría tipo Binney porque a él le encantaba tener a los cadetes en permanente actividad como si fuesen de movimiento continuo.
Otra actividad (fuera de contexto) sucedió un día de franquicia, que tropezamos con un simpático bar llamado "La Coupole", que lo manejaba una simpática negrita martiniqueña llamada Annette. Allí, como resultado de que la botella de champaña solo costaba un dólar nos excedimos de copas hasta el amanecer. Al día siguiente, amanecimos con un “guayabo? terrible. Pero resulta que ese día teníamos un partido de futbol con un equipo local y, es de suponer, que con el “guayabo? la paliza que nos dieron fue inmisericorde. No fuimos sancionados sino amonestados y claro cargamos con la vergüenza de la derrota.
De Martinica continuamos el crucero hacia San Juan de Puerto Rico, donde pasamos muy agradable, la gente muy hospitalaria y, más que todo, nos dedicamos a actividades sociales, turismo y descanso. La permanencia allí creo, fue de unos cuatro o cinco días, para regresar luego a Cartagena.
También se realizaron otros embarques cuando llevaron al MC Cúcuta al dique seco a Panamá. El zarpe de destructores a maniobras y también cabe mencionar los tres guardacostas que estaban integrados a la Marina: Junín, Carabobo y Ayacucho; como se nota, sus nombres invocan gestas militares y no lo navales, pero fueron adquiridos mucho antes de la formación de la Dirección General de Marina, para el servicio de Guardacostas y luego incorporados a la Marina. En estos cañoneros nosotros tuvimos experiencias de mar magnificas, y luego, cuando ya obtuvimos el grado de oficial fueron nuestros primeros comandos de buque y jefaturas de máquinas. Fue lo que llamaría una mezcla de la experiencia con responsabilidad.
¿Cuándo ocurrió el cambio de la MC a la ARC?
A nosotros en la Escuela Naval ya se nos había formado un espíritu de cuerpo que poco a poco fue disolviendo el interrogante con que nos iniciamos en la Escuela, de considerar qué había por delante para nosotros y cuál iba a ser su futuro. Mucho influyo en el espíritu nuestro, la Ley 105 de 1936 que creó como la tercera Fuerza de las Fuerzas Militares a la Armada Nacional; desde ese momento desapareció la sigla MC y apareció la eterna ARC.
¿En esa época la Escuela desfiló en Bogotá?


La Escuela participo en varios desfiles en Bogotá con ocasión celebraciones, aniversarios, posesiones de presidentes; pero siempre nos llevábamos la admiración por la novedad que representábamos y que nosotros la captábamos por nuestro permanente interés y la permanente actitud de sentirnos superiores a los cadetes de las otras escuelas, como creo en efecto lo éramos.
¿Cómo fue la ceremonia de Graduación?
La ceremonia de graduación se efectuó el 11 de Nov. de 1938, en el edificio que hoy ocupa Infantería de Marina. Entonces existía únicamente el bloque central. Fue muy hermosa, elegante y severa y al mismo tiempo alegre; estuvo presidida por el entonces Presidente de la Republica Doctor. Eduardo Santos; asistieron su esposa, varios ministros, autoridades locales y las familias cartageneras de las madrinas de grado, institución que se creó en esa ceremonia. Era la graduación de la primera promoción.
Nos graduamos 28 cadetes entre ejecutivos e ingenieros de los 41 que ingresamos en el 1935. La anécdota curiosa de esta ceremonia es que en realidad la fecha de graduación estaba programada para el mes de febrero, es decir tres meses más tarde. Pero al hacerlo antes, a un grupo de cadetes nos pareció que esto era altamente inconveniente porque cortaba algunos programas, más que todo de matemáticas, que íbamos a dejarlos inconclusos. A un grupo de cadetes se nos ocurrió, para manifestar nuestra inconformidad pelarnos la cabeza a rapé, como efectivamente lo hicimos, de manera que cuando llegó la fecha de graduación, unos diez cadetes estábamos completamente calvos, pero claro, con las gorras, esto se disimuló, pero no trajo ninguna consecuencia y nos salimos con la nuestra. Mi madrina de grado fue la señorita Paulina Gómez Navarro. Solo el guardiamarina Agustín Rey, cuya madrina fue Alicia Durier, fue el primer oficial en contraer matrimonio.
¿Cómo fue su primer crucero de oficial?
Mi primera asignación de oficial como guardiamarina (entonces era el equivalente al actual grado de Teniente de Corbeta); fue la de ingeniero ayudante (aprendiz) en el destructor Caldas, e hice los viajes cuando el buque salía a dique seco o a maniobras. Cuando vino el cambio de la Misión Inglesa que tuvo que regresar a Inglaterra debido a la situación conflictiva de la Segunda Guerra Mundial, la Misión Inglesa fue remplazada por una misión de la US Navy, pero de diferente carácter; era una misión asesora, sin embargo, consideró importante dar buen entrenamiento a los jóvenes oficiales y se decidió seleccionar primeramente a cuatro guardiamarinas ingenieros para ser enviados a la US Navy a recibir entrenamiento en destructores americanos. Así fue como a principios de 1939 fuimos seleccionados los guardiamarinas Julio Cesar Reyes, Hernando Barriga, Ricardo Azuero y yo.
¿Cuéntenos su experiencia abordo de unidades de la US Navy?


Embarque para recordar siempre, fue aquel a bordo del crucero americano USS Salt Lake City. Embarcamos en Cartagena hacia Estados Unidos, donde fuimos destinados cada uno a un destructor distinto. El entrenamiento era absolutamente práctico, siguiendo los programas que seguían los oficiales americanos para ser oficiales ingenieros. Fue una experiencia no solo satisfactoria para nosotros sino para la Armada.
Los cuatro destructores casi nunca navegaban juntos, pero nos veíamos con relativa frecuencia. Los cuatro destructores pertenecían al “Escuadrón 10? de la US Navy, que cubría la llamada “Zona de Neutralidad? de las 200 millas, establecida en un decreto del gobierno americano para la defensa de las Américas, al estallar la guerra en Europa, para un constante patrullaje antisubmarino en esta zona. Cuando las cosas se iban poniendo muy críticas, se dio por cancelada nuestra misión de estudio y regresamos a Colombia. Igual programa se siguió con los cuatro guardiamarinas ejecutivos, que siguieron más o menos el mismo tipo de instrucción pero comenzando meses más tarde.
Al regresar a Colombia mi primera asignación fue de nuevo la de Ingeniero Ayudante en el ARC Caldas, pero esta vez con más experiencia. Estuve en el cargo poco tiempo, siendo trasladado a la Escuela Naval como oficial de deberes generales e instructor de ingeniería en varias asignaturas como construcción naval, arquitectura naval, propulsión naval y resistencia de materiales. En cierta forma un trabajo agobiador; las cosas había que hacerlas con escasez de personal pero con exceso de voluntad creativa.
¿Cuándo el 9 de abril de 1948 a usted le tocó mantener el orden en Barranquilla, cuáles son sus recuerdos de aquella luctuosa fecha?
Yo continué como oficial de planta de la Escuela Naval hasta 1946, habiendo sido durante el último año Director de Estudios. En 1946 fui designado Director de la Escuela de Grumetes, donde permanecí hasta el 1949, cuando se transformó la Escuela de Grumetes en el Centro de Entrenamiento Naval "ARC Barranquilla", habiéndose agregado una nueva actividad para el entrenamiento de suboficiales técnicos. Estando en Barranquilla como Director del Centro de Entrenamiento y de acuerdo con el Comando de la Segunda Brigada asumí, con el Personal Naval, el control y patrullaje de la ciudad de Barranquilla el 9 de abril de 1948, como consecuencia del asesinato de Jorge Eliécer Gaitán en Bogotá. La 2a Brigada cubría con el Batallón Nariño los municipios del Departamento del Atlántico y el Terminal Marítimo de Barranquilla; la ciudad quedo a cargo de la Armada; afortunadamente en Barranquilla hubo pocas reacciones violentas, además la Armada era muy querida y respetada, de manera que tuvimos plena colaboración de la ciudadanía barranquillera y la satisfacción que no se presentaron actos de violencia mayores.
Luego, a finales de 1949 regrese a Cartagena como Director de la Escuela Naval, hasta mediados del 52, cuando tuve que viajar a los EEUU por motivos de salud, por una cirugía delicada en la garganta y las cuerdas bucales so pena de perder la voz.
¿Dónde estaba usted cuando llegó el General Rojas Pinilla a la Presidencia?
A mi regreso de los EEUU, ya ascendido a Capitán de Fragata Ingeniero y gracias a Dios con la salud recuperada, a mediados del mes de mayo del 53 viaje a Bogotá a recibir instrucciones sobre mi nueva destinación. La situación que se notaba en el ambiente derivada de la gravísima violencia política que existía en el país, se mencionaba que podía sobrevenir un golpe de estado como en efecto sucedió el 13 de Junio del 53.
Ese día asistimos a Palacio cuando se rumoraba que se estaba gestando el golpe de estado, más que todo en calidad de espectadores; presenciamos los acontecimientos que se sucedían en el Palacio de Nariño, cuando el General Rojas había regresado de su finca de Melgar y había sido destituido como Comandante General de las Fuerzas Militares.
En realidad el General Rojas no quería asumir el poder y por el contrario quería que el Doctor Urdaneta Arbeláez, quien estaba encargado de la Presidencia por enfermedad del Dr. Laureano Gómez, quien era realmente el Presidente elegido, pero ese día reasumió la Presidencia y destituyo al General Rojas, quien se ofreció respaldar nuevamente a Urdaneta, para que este asumiera la Presidencia, cosa que él no acepto. Como el Doctor Gómez desapareció prácticamente, lo que se presentó fue un vacío de poder realmente y no un golpe de estado, al estilo cuartelazo. Fue llenar un vacío de poder.
El General Rojas transmitió por radio su alocución anunciando que asumía la Presidencia para acabar la horrenda violencia política, y fue respaldado entusiastamente por las Fuerzas Armadas y la opinión pública.
Pasados unos días comenzó a conformarse el nuevo gobierno con el nombramiento del primer gabinete. De estos nombramientos, el entonces Capitán de Navío Rubén Piedrahita, quien era el Comandante de la Armada fue nombrado Gerente del Instituto de Crédito Territorial -ICT- y en su reemplazo como Comandante de la Armada fue nombrado el Capitán de Navío Juan A. Pizarro, quien era CFNA. También un cargo importante fue el nombramiento del Capitán de Navío Luis A. Baquero como Director General de Aduanas. Varios oficiales ocuparon cargos importantes en diferentes dependencias del Estado, entre ellas yo fui nombrado Director de la Aduana de Buenaventura en el mes de Julio de 1953, donde permanecí hasta mediados del mes de abril de 1954.
¿Cómo llego a ser Comandante de la Armada siendo Capitán de Fragata?


En Buenaventura recibí una llamada telefónica de la presidencia, donde me dijeron que por orden del General Rojas me presentara en Palacio. El susto para mí fue muy grande porque pensé que había cometido un error o algo grave que yo no sabía.
Al presentarme en Palacio el Jefe de la Casa Militar Teniente Coronel Ignacio Rengifo me dio la noticia de que me iban a nombrar Comandante de la Armada y que subiera al Despacho del General Rojas, era la primera vez que yo hablaba frente a frente con el General Rojas.
El General Rojas me dijo: mire Erazo, la Armada anda mal y lo voy a nombrar Comandante, vaya a la oficina del Coronel Rafael Navas Pardo, que era entonces Comandante de la Brigada de Institutos Militares para recibir instrucciones. Esto me pareció extraño. Inmediatamente me presenté en la Oficina del Coronel Navas, quien al ofrecerme un whisky, hablamos frivolidades pero al entrar en materia, me dijo: el Presidente lo va a nombrar Comandante de la Armada, pero al asumir el mando usted tiene que solicitar el retiro de unos oficiales y me presentó una lista y todos eran capitanes de fragata de mi curso. Yo le respondí que si esa era la condición para asumir el Comando de la Armada, yo no aceptaba y prefería regresar a Buenaventura. Al Coronel Navas no le gustó mi respuesta, pero me dijo: -hable con el Presidente y explíquele sus razones-
Efectivamente, al día siguiente volví al Palacio (ya estaba el Presidencia funcionando en el Palacio de San Carlos), subí a su despacho, previa citación que se había programado. Al General Rojas le expliqué exactamente lo mismo que le dije al Coronel Navas Pardo; él se quedó un rato pensativo y me dijo: -mire Erazo, me gusta su actitud, porque para mí, la lealtad es una virtud y esa virtud genera confianza; por lo tanto, le confirmo mi decisión de nombrarlo Comandante de la Armada; si durante su comando usted considera que hay mérito para retirar algunos oficiales, se lo hace saber al Ministro de Guerra. Desde luego, esto nunca sucedió porque durante mi comando no se retiró a ningún oficial de la Armada por voluntad del gobierno. No pude asumir el cargo inmediatamente porque tuve que regresar a Buenaventura para entregar el cargo de Administrador de Aduanas que ya había sido integrado, a lo que se llamó la Intendencia General del Puerto de Buenaventura, para centralizar la administración del puerto y de los servicios bajo un solo mando.
Entregué el cargo al Coronel retirado de la Fuerza Aérea Enrique Santamaría Mancinni y regresé a Bogotá. Me presenté al General Rojas para agradecerle su confianza y me encontré con la novedad que, el decreto por el cual se me nombraba Comandante de la Armada Nacional, en el cual además se hacían numerosos traslados, había salido con fecha de abril. El relevo de mando se hizo más o menos el 20 de mayo, reemplazando al Capitán de Navío Juan A. Pizarro, quien fue enviado a Washington como Agregado Naval. Ese mismo día se transmitió por radio a todas las unidades de la Armada el siguiente mensaje: A partir de las 12 del día de hoy (20 de mayo de 1954) asumo el mando y administración de la Armada Nacional. No hubo ceremonia de relevo simplemente una formación en la guardia y la presencia de los oficiales del comando.
¿Su primer viaje a Cartagena como Comandante de la Armada?
No recuerdo bien la fecha pero si de los hechos. Mi primera visita para enterarme de la situación lo hice formando parte de la comitiva de viaje que hizo el General Rojas a Santa Marta y luego a la Guajira; yo ordené desplazar una Fragata a Santa Marta para que la Armada se hiciera presente de esa visita del Presidente Rojas, a quien invité a que navegara de Santa Marta a Cartagena, cosa que el no pudo aceptar por interferir con su programa de trabajo y su itinerario, pero yo si me embarqué en la fragata y navegué hasta Cartagena, e hice mi primera visita entrando por mar, además se aplicó todo el protocolo naval para un Comandante Armada abordo.
¿Cómo empezó la modernización de la ARC?


En la conversación que tuve con el Presidente para confirmarme Comandante de la Armada, me expresó su intención de modernizar la Armada, para lo cual yo debería presentarle un plan completo; entonces yo comencé ya a desarrollar lo que esto significaba. Mi primer objetivo era conocer qué proyectos estaban en desarrollo. De esos había tres de significación, el primero, la iniciación del muelle marginal de la Base que estaba suspendido por falta de fondos. El otro proyecto que se había empezado pero en Barranquilla con la Unión Industrial, era la construcción de tres cañoneros de río. El tercer proyecto, era la adquisición de un destructor para lo cual habían tres ofertas aún en estado de embrión que estaban a nivel de la Fuerza Naval pero no a nivel Comando, una de ellas proveniente de Estados Unidos, para proveer un destructor usado de la clase Fletcher, la otra era de la Gran Bretaña para un destructor de la clase DARING y la tercera de los astilleros suecos KOKUNS y GOTARVERKEN para construir dos destructores de la clase Holland.
Una cosa importante realice en mi visita a la Base Naval, después de inspeccionar la Cámara de Oficiales, que era tal vez el edificio más viejo, pues desde comienzos de la Dirección General de la Marina, este edificio que había tenido múltiples usos, primero albergó a la Escuela de Maquinistas, que funcionó por lo menos dos años antes de iniciar labores la Escuela Naval; después funcionó la Escuela de Grumetes, por consiguiente estaba en un estado de deterioro total que no reunía las condiciones de confort e higiene para servir como Cámara de Oficiales. Así las cosas, se ordenó al departamento técnico de la Base alquilar o conseguir con el municipio de Cartagena la maquinaria apropiada para demoler ese edificio y construir una nueva cámara. Se dio un plazo de tres semanas para terminar con ese programa. Al regresar a Cartagena no quedaba de ese edificio sino el hueco y en Bogotá ya se había considerado la necesidad de construir la nueva cámara y se hizo el contacto con tres o cuatro constructoras para que presentaran planos. Mientras tanto, los oficiales que estaban alojados en la cámara, que no eran muchos, se alojaron en la Escuela Naval y algunos en las unidades a flote.
Afortunadamente lo hablado con el General Rojas y las intenciones que él tenía, fueron para mí como una póliza de seguro; esto sumado a la excelente colaboración del cuerpo de oficiales a nivel de Comando Armada y las excelentes relaciones que establecí con el Ministro de Hacienda Carlos Villaveces; con el director de presupuesto Capitán de Administración de la Armada Enrique Gamboa, Etc. Enumero aquí a los oficiales que tal vez tuvieron más influencia en el desarrollo de los proyectos de la Armada, como el Contralor General de la Republica, Coronel Alberto Ruiz Novoa y las simpatías que despertó la idea de modernizar la Armada en el comandante General de las Fuerzas Armadas General Alfredo Duarte Blum y del Ministro de Guerra General Gabriel Paris Gordillo.
¿Cómo fueron sus relaciones con el Contralmirante Rubén Piedrahita Arango?
Primero... con el Capitán Piedrahita... nombrado por el general Rojas Pinilla, Gerente del Instituto de Crédito Territorial y luego Ministro de Obras Públicas, operábamos en diferentes orbitas, pero siempre teníamos relaciones personales muy cordiales. La Armada le rindió dos homenajes, uno con motivo de su nombramiento como Ministro, y otro, cuando ascendió a Contralmirante, con el Capitán de Navío Luis Baquero.
¿Cuál fue la clave de su éxito en esta rápida transformación de la Armada?
Es importante anotar que, en el Gobierno Militar, las relaciones no eran entre instituciones sino entre personas, y yo me di cuenta de eso, entonces logré sacar gran ventaja, para beneficio de la Armada. Así se logró la adquisición de un bloque completo del conjunto habitacional Antonio Nariño, cuyos apartamentos se destinaron para las familias de los oficiales navales del Comando en Bogotá, también se compraron otros inmuebles en el Norte de Bogotá que se destinaron al Jefe de Estado Mayor Naval, al Jefe de Operaciones Navales y al Director de Administración, además se adquirió la casa para el Comandante de la Armada.
¿Cómo se llegó a decidir la compra de los destructores suecos?


En realidad no hubo cambios en la estructura naval que se venía gestando a través de los años en los diferentes y sucesivos gobiernos. Donde sí hubo cambios fue en las realizaciones para seguir las intenciones y materializar los deseos del General Rojas Pinilla. Este plan fue bastante acelerado y se continuó con la construcción del muelle marginal, la construcción de la nueva Cámara de Oficiales y la continuación del programa de la construcción de los cañoneros. En cuanto a la adquisición de nuevas unidades para la flota, le presenté al General los tres proyectos y él de plano descarto la idea de que siguiera la Armada adquiriendo buques viejos; pero le llamó la atención la propuesta que ofrecían los astilleros suecos y me dio la orden que estudiara con detenimiento el asunto y, una vez terminado, le hiciera la correspondiente presentación.
Para el viaje a Colombia de los representantes y técnicos de los astilleros suecos, se formó una comisión de oficiales de la Armada, para que conjuntamente adelantaran los estudios pertinentes. Esto tomó varios meses de intenso trabajo. Al General Rojas Pinilla se le presentó el proyecto definitivo (no olvidar que el General Rojas era ingeniero civil graduado en los Estados Unidos, experto en construcción de aeropuertos y tenía bastante experiencia profesional), acompañado de la maqueta a escala del destructor, al cual, le puse el nombre, como señuelo, de “ARC 13 de Junio?. A demás de lo anterior, el proyecto también le gustó al General Rojas, porque las especificaciones de los buques le daban a la marina de guerra colombiana superioridad en caso de cualquier posible conflicto con Venezuela.
El General Rojas entonces ordenó proceder con la parte financiera y legal de los contratos y ordenó que se los presentara tan pronto estuvieran terminados; aquí intervinieron las dependencias del Gobierno que tenían que ver con finanzas y la parte legal, y un vez terminado el proyecto, se llevó al estudio del General Rojas, quien convocó una reunión especial de muy alto nivel, para evaluar y mejorar los contratos, que finalmente fueron aprobados para la adquisición de los dos destructores suecos. A este programa de adquisición de los buques suecos se le dio el nombre de “Operación Cupica?. Cuando los buques estaban en construcción por el año 1956, se comenzó a gestionar y a configurar lo se llamó “Operación Firpo? que vendría a constituir el programa completo de instrucción de las tripulaciones, el apoyo logístico y el suministro para los diferentes departamentos de los dos buques; además, el equipamiento de un taller en la Base Naval de Cartagena para tecnificar el mantenimiento de los buques, el entrenamiento de personal, el apoyo logístico y el inventario de los repuestos. Este contrato se comenzó a configurar pero nunca llegó al nivel de análisis y discusión, porque por esos días ya estaba la situación política muy tirante y no se veía con claridad en qué forma iba a continuar el gobierno.
Nos llegó el 10 de mayo de 1957, cuando cambió el gobierno, sin haber podido tener un esquema completo de lo que iba a ser este proyecto. Mi primera preocupación cuando ya se veía inminente el desenlace, fue evitar que estos buques destructores fueran víctimas del cambio de gobierno. La primera medida inmediata que yo tomé fue enviar una señal cifrada al Capitán Ricardo Azuero, jefe de la comisión de la Armada ante los astilleros que construían los buques, ordenándole el cambio de nombre del destructor “ARC 13 de Junio? por “ARC 7 de Agosto?. El “ARC 20 de Julio? mantuvo su nombre desde el principio. Con esto creí yo que, por lo menos, se evitaría la malquerencia que podría sobrevenir sobre los destructores.
¿Cómo se organizó el crucero a Suecia?


En el año de 1955, se hizo un crucero a Europa con las fragatas “ARC Almirante Padilla? y “ARC Almirante Brión? para llevar la comisión de oficiales y cadetes que ingresaron a la escuela naval de la armada sueca, además de los suboficiales técnicos y tripulaciones para los buques. Esto fue a finales del 55; la “ARC Almirante Padilla? iba comandada por el Capitán de Corbeta Eduardo Wills Olaya y la “ARC Almirante Brión? por el Capitán de Corbeta Aurelio Perico; aquí me desprendí del Ayudante General del Comando de la Armada, en ese entonces Capitán de Corbeta Guidberto Varona, quien fue nombrado Segundo Comandante de la Almirante Padilla. Este crucero se extendió después de cumplir la misión en Suecia con una visita a Kiel, a Prot Mouth, en Inglaterra, con desfile en Londres ante el Monumento del Almirante Nelson en Trafalgar Square. Luego, se visitó el puerto de La Coruña, al norte de España y, de este lugar, los buques regresaron a Cartagena.
¿Y la travesía del Atlántico al Pacífico en canoa?
Para el año siguiente no se autorizó crucero anual de instrucción de cadetes como se acostumbraba por razones de presupuesto. Para remplazar el crucero de 1956, se autorizó lo que se llamó “Operación Truandó?, que consistió en embarcar en una fragata al curso que le correspondía el crucero de instrucción, de Cartagena a Turbo; allí los cadetes desembarcaron y abordaron lanchas para remontar el río Atrato hasta donde pudieron navegar, luego se continuó por el río Truandó en canoa, y después, a pie hasta salir al Océano Pacífico, en un punto determinado de la Bahía de Humbolt.
Mientras tanto, la fragata había pasado el Canal de Panamá, y esperó la llegada de la expedición en un punto preestablecido. La fragata estaba comandada por el Capitán de Corbeta Jaime Parra y la expedición por el Teniente Coronel Luis Millán. Esta travesía tuvo la importancia que la integraba también un grupo de ecólogos, biólogos e ingenieros quienes elaboraron un valioso informe de la región, sobre los temas relacionados con sus especialidades. Además desde el punto de vista visionario, se trataba de hacer un recorrido sobre el trazado del proyecto del canal interoceánico Atrato-Truandó.
¿En qué momento se decidió construir la Escuela Naval en la isla de Manzanillo?


De tiempo atrás se pensaba construir la Escuela en dicha isla pero esto no podía materializarse hasta definir quién era el dueño de Manzanillo. En el año de 1956, se logró el traspaso definitivo de la propiedad de la isla de Manzanillo a la Armada Nacional.
Una vez obtenido este título se procedió de inmediato a dar los pasos para planear y construir la nueva escuela para 500 alumnos. El estudio y construcción se contrató con la firma Obregón & Valenzuela y para tener concepto claro de cómo debería ser esta nueva escuela, se envió al gerente de dicha firma, acompañado de un oficial de la Armada, a visitar varias escuelas navales de América Latina. El objetivo principal de estas visitas era analizar las proporciones de las áreas para las diferentes actividades que requerían los 500 alumnos. Se visitaron las escuelas navales de Perú, Chile, Argentina y Brasil.
El estudio, los planos y todos los detalles se realizaron en un término de dos meses obteniéndose un óptimo resultado que logró acelerar los aspectos legales, administrativos y financieros para emprender la obra. Cuando se iba a hacer el vaciado de la primera columna de concreto, a manera de colocación de la primera piedra, se efectuó una ceremonia a la que asistieron el Comandante General de las Fuerzas Militares, las autoridades civiles de Cartagena, el Comandante de la Fuerza Naval del Atlántico, el Director de la Escuela y, quien esto relata, como Comandante de la Armada. Se redactó un documento como especie de Acta, se firmó por todos los presentes y se metió en una caja metálica, marcándose en el cemento la fecha y la razón del documento, y este, se colocó al pie de la columna del envarillado, antes de vaciar el cemento. Se sacaron varias copias, que creo, alguna existe, por lo menos la que corresponde a la Escuela Naval.
Durante mi reciente y última visita a la Escuela Naval, que trataré más adelante, localicé exactamente la columna bajo la cual está sepultada el Acta de iniciación de construcción de la Escuela Naval. Esta columna fue indicada a los oficiales de la Escuela que me acompañaron durante mi grata visita.
¿Qué pasó cuando el General Rojas se retiró de la presidencia?
Una vez que se produjo la renuncia del General Rojas y asumió la Junta Militar de Gobierno, yo tuve dos reuniones importantes, una en el Comando de la Armada con la oficialidad del Comando y otra en Cartagena, a la que ordené asistieran todas las tripulaciones de las unidades, los cadetes de la Escuela Naval y la oficialidad. En ambas ocasiones resalté la enorme deuda de gratitud que le debía la Armada Nacional al General Gustavo Rojas Pinilla, por la manera como apoyó y auspició los programas que se desarrollaron durante su gobierno.
También expresé en ambas reuniones, que era muy posible que yo no continuara en el Comandando de la Armada Nacional.
¿Cómo fue su retiro de la Armada?
En relación con mi retiro de la Armada, la situación que se presentó fue la siguiente: al estar gobernando la Junta Militar, el General Gabriel París que era su presidente, me contó que ellos pensaban nombrarme de agregado naval en Lima (Perú); entonces le manifesté que para mí eso no representaba ningún futuro. Seguidamente me dijo que me nombraría agregado en Washington, a lo cual yo le manifesté que no me parecía correcto, ya que hacía apenas tres meses yo había recomendado, como agregado en Washington, a mi compañero el Capitán de Navío Hernando Cervantes y sería muy poco elegante que yo lo remplazara; entonces la alternativa fue nombrarme representante de la Armada en la Junta Interamericana de Defensa. Esto sucedió en el mes de julio del 57 y se me canceló, digo yo, prematuramente en el mes de marzo del 58, después de nueve meses. Lo que sí me sorprendió fue, que en lugar de nombrar en el Comando de la Armada a quien me sucedía en antigüedad, que era el Capitán de Navío Augusto Porto Herrera, la Junta Militar resolvió llamar de su retiro al Contralmirante, recién ascendido, Juan Pizarro, a quien como cosa curiosa le recibí el Comando de la Armada en 1954. Pensando en mi futuro, me imaginé que no tenía cabida en ninguna posición que se equiparara a mi categoría de Comandante de Armada y para no sentirme arrimado a ninguna oficina administrativa, resolví desde Washington, solicitar mi retiro de la Armada por voluntad propia, el cual me fue concedido por medio del decreto 532, de fecha 8 de Marzo de 1958, con retiro efectivo a partir del 20 de junio del mismo año.
¿Su retorno a la vida civil?


Yo había enviado resúmenes de mi hoja de vida, buscando alguna actividad a la cual dedicarme, para poder trabajar y sostener mi familia. Tuve la suerte que una compañía inglesa, fabricante de motores estaba buscando una persona para que la representara en la promoción y venta de motores marinos de propulsión con aplicaciones auxiliares; así fue como por el intermedio de un amigo se me informo que el presidente de la compañía “Lister Blackstone? le había insinuado mi nombre, para lo cual se llevó a cabo una reunión en Bogotá, donde se decidió mi vinculación con un entrenamiento en sus fábricas de Inglaterra, de casi tres años, a cuyo término, me enviaron a cubrir las islas del Caribe y Centro América con base en la Habana, Cuba,
Aquí comencé mi nueva vida de retiro con muchas y variadas circunstancias. Comenzando por que en Cuba a los pocos meses, más exactamente el 1 de enero de 1959, triunfó la revolución de Fidel Castro, quien expropió las principales empresas de Cuba, entre ellas las la Lister Blackstone, lo que terminaba mi estadía en Cuba y se me autorizó, en forma temporal, el traslado a Miami. Para 1964 continué la representación que tenía, desde Colombia, específicamente desde Cartagena, hasta 1976, cubriendo los negocios de la Compañía en América del Sur. Cuando me trasladé a Miami con la familia, continué la representación de la Compañía en México y Centro América, que marcó prácticamente la radicación con mi familia en los Estados Unidos.
¿Y su reconocimiento como Almirante Honorario de la armada colombiana?


Después de tanto recorrer dentro y fuera de la Armada, tuve la más grata compensación de mi vida, que fue mi ascenso del grado de Capitán de Navío al grado de Almirante Honorario de la Armada. La ceremonia de ascenso se llevó a cabo el día 18 de septiembre de 1999, en el Consulado de Colombia en Miami, por no haber podido viajar a Cartagena por razones de salud, cuando se hizo la ceremonia de ascenso a los otros dos almirantes honorarios Augusto Porto Herrera y Orlando Lemaitre Torres. Yo considero este ascenso, como el mejor legado que pueda dejar a mi familia por el alto honor que representa.
¿Su visita a la Escuela Naval a principios del 2003?
Efectivamente, en ese año visité Cartagena por motivos familiares, pero tuve tiempo de visitar la Escuela Naval Almirante Padilla, para tener una charla con los cadetes. Esta reunión fue grabada y en ella hice énfasis de lo que se llama y se repite tantas veces, la “mística naval?, que no es simplemente un concepto pragmático sino algo que lleva el marino en el alma y en su conciencia y que puede definirse simplemente en una frase: “servir la Armada y no servirse de ella?.
Le pedí al cuerpo de cadetes que me cantaran el Himno de la Armada, algo que me emociona mucho, almorcé con ellos en un puesto que escogí al azar y pase horas de mucha recordación, además me di cuenta, y en silencio medité que, cuando fui comandante de la Armada, ninguno de los presentes, entre oficiales y cadetes, había nacido.
¿Qué piensa de la Armada de hoy?
Mi concepto de la armada es simple, así como va: Avante y a toda máquina, en sus tres dimensiones, aire, mar y tierra que demanda la situación actual del país.
¿Qué piensa de La Cyber-Corredera?
Cyber-Corredera para mí, es como un tercer testamento en los tiempos modernos. La labor de Cyber-corredera hace que en el futuro se convierta en una especie de “Biblia? de la Armada.
¿Qué mensaje desea enviarle a la familia naval?
La familia naval nació con la Armada Nacional y continua en el retiro, porque uno se retira de la Armada pero la Armada no se retira de uno.


¡¡ BUSCO TRIPULACIÓN PARA BALLENERA DE REMOS !!!

Por : TC Carlos Alberto Bonilla Cobo – 39-084


Me veo en la obligación de hacer esta introducción al presente relato para dar el crédito correspondiente al de la idea de escribirlo, que nace pues de la sugerencia hecha por distinguido ingeniero y abogado Luis Enrique Torres, “el loco Torres del 38?, el cual no veía desde la época de La Escuela, más de cuarenta años! De tela marinera para corte!!!, así que surgieron los relatos de anécdotas, quien era uno de los invitados por Dalgy Núñez Valega, la esposa de mi entrañable amigo Óscar Arboleda Giraldo, 39081, para más señas, a la celebración de nuestros cumpleaños, espléndida por cierto, realizada en su casa de Santa Marta en septiembre del 2010.


Transcurría el año 1968 era ya guardiamarina , 39084, nos retiraron del servicio por orden del jefe de estudios el Capitán de Corbeta Ramírez Yusty Hernán, para dedicarnos de lleno al estudio y más bien por una felonía que por haber perdido la mística que me acompañó durante todas los actos en mis años de escuela, la cual no entraré a referir, terminé pues con la conducta en 1 ( uno) y lo peor no me graduaría con los 15 que quedábamos, de los 200 y pico que habíamos ingresado, estaba decidido a pedir la baja.
El primer sábado de arresto, 10 minutos antes de las 19 horas, formados y los cadetes pasando las sillas del comedor al coliseo, para programa de cine. El Oficial de Guardia ( quien no recuerdo su nombre) me llamó para darme la siguiente orden: “debido a que me ha confirmado el oficial de guarnición que no tener barcazas disponibles, usted deberá entre los castigados escoger una tripulación y con dos lámparas de los ranchos va y trae al brigadier Lequerica Otero Enrique y tripulación quienes no han regresado de su salida a velas “, me pasó el listado hice una rápida selección 10 remeros y un proel y procedí de inmediato: “al rancho carrera mar, en pantaloneta y tenis en 5 minutos formados frente a la cámara de cadetes?, así empezó esa noche, que por cierto el viento silbaba entre las drizas del mástil, mis palabras antes de salir al trote hacia el pañol de botes fueron: “con este viento es muy posible que tengan un mástil roto y alguien herido así que espero lo mejor de cada uno?
Zarpamos con rumbo sur, “el Aa Uno, Aa Uno, etc.?, nos acompañó toda la singladura? marcando el compás de las remadas, el proel alumbra la densa vegetación de los manglares y cuando encontrábamos los asentamientos humanos de pescadores desembarcaba alguno a preguntar por la ballenera de La Escuela, más delante de “Purina? compramos provisiones: Una cola Román y una botellita de muñeca de burro, no jodaa, la vaca que hicimos no dio para más, a las 23:00 nuestra ballenera la estábamos atracando en el muelle de Mamonal, ya la llovizna nos golpeaba en la cara, yo personalmente hablé con el guarda, quien me dijo haber visto en la tarde una ballenera recostada en un manglar de Tierrabomba señalando hacia la tiniebla de la noche, era el occidente, menos mal.
Tenía bien claro lo que debíamos hacer, atravesar el canal, buscar en los manglares y atravesar canal de regreso y remar hasta La Escuela, con un viento cambiante y una llovizna que nos acompañó toda noche, la cual nos hizo mucho daño. Después de 15 minutos de descanso, zarpamos nuevamente hacia una boca de lobo, con un mar rizado y corrientes finalmente el proel reportó la ballenera y efectivamente el mástil de la mayor estaba partido por la mitad y todos estaban bien, nos amarramos y empezamos el remolque, descansamos y reemplacé los remeros más agotados, remamos, remamos con lluvia y oleaje y así nos amaneció y volví a mirar la hora cuando atracamos en el muelle de La Escuela, faltaban 15 min. para las 07:00, del domingo! Después de casi doce horas reamando!! formé las dos tripulaciones para darle parte al Oficial de Guardia quien ya estaba en el muelle esperando, de orden cumplida, un parte así: “atención firr, las manos al frente estiren, mostrando las palmas arr?, el oficial paso revista y que sorpresa! todas absolutamente todas nuestras manos tenían ampollas sangrantes, así que los diez luchaderos de los remos quedaron firmados con sangre como la muda rúbrica de la hazaña, por el compañerismo, por el coraje y la verraquera de un puñado de cadetes costeños de nuestra Gloriosa Armada Nacional. Por supuesto ese día quedé al mando de la tripulación no formamos, en el comedor nos colocaron mesa aparte, y fue un merecido playazo con arepita de huevo y vaina….
El Comando del Batallón a toda la tripulación le dio una semana de izadas de Pabellón y para mí la conducta me la subieron cerca de 4 por lo cual me pude graduar!!! Gracias, mil veces gracias por la firma con sangre sobre los luchaderos de los remos!
Desgraciadamente la niebla de los años me ha borrado dos nombres de este puñado de verracos remeros y mi agradecimiento es y será inmenso por siempre, ideal que por medio de la Corredera sacar la lista de quienes integramos esa tripulación. Creo que uno de los bogavantes era el loricano Dereix León,,,,,.
Gracias enfermero Pinto, y felicitaciones por su labor.
Cali, viernes 18 de marzo del 2011, 10:26. 24ºC, 69%HU


PALABRAS DEL SEÑOR CAPIT?N DE NAV?O PABLO EMILIO ROMERO ROJAS DIRECTOR DE LA ESCUELA NAVAL DE CADETES “ALMIRANTE PADILLA? CON MOTIVO DE LA DEVELACIÓN DEL MONUMENTO AL CADETE NAVAL COLOMBIANO



ESTE MONUMENTO, INSTALADO EN LA FECHA DE CELEBRACIÓN DE LOS 50 AÑOS DE ESTAB LECIMIENTO DE LA ESCUELA NAVAL DE CADETES EN LA ISLA DE MANZANILLO, RINDE HONOR A TODOS LOS SEÑORES OFICIALES, GUARDIAMARINAS, CADETES, Y SERVIDORES CIVILES QUE ENTONCES DEBIERON ASUMIR LA ARDUA LABOR DE INICIAR LA CONSTRUCCIÓN DE LA SEDE DEFINITIVA DEL ALMA MATER DE LA OFICIALIDAD NAVAL DE COLOMBIA.
AL TIEMPO, EL MONUMENTO RINDE HONOR A TODOS LOS JÓVENES COLOMBIANOS QUE INGRESANDO A LA ESCUELA NAVAL, CONSAGRAN SU VIDA AL SERVICIO A LA PATRIA EN LOS MARES, COSTAS Y R?OS DE COLOMBIA, DESPUÉS DE RECIBIR UNA ESMERADA FORMACIÓN ACADÉMICA (SIMBOLIZADA POR LA ALIDADA Y LA ESCUADRA) Y NAVAL MILITAR (REPRESENTADA POR EL FUSIL).
EL JOVEN CADETE DEL MONUMENTO ACABA DE DESEMBARCAR, COMO HACE 50 AÑOS, TODO SU EQUIPAJE CONTENIDO EN EL TALEGO MARINERO, CON PASO DECIDIDO RUMBO A LAS NUEVAS INSTALACIONES, LA MIRADA PUESTA EN EL HORIZONTE, LA ACTITUD RESUELTA, EL CUERPO ENDURECIDO POR EL ESFUERZO PREVIO PRESTO A SOPORTAR NUEVAS DEMANDAS, Y UNA MIRADA QUE DENOTA FIRMEZA DE ESP?RITU Y CLARIDAD DE MIRAS.
QUE ESTE MONUMENTO AL CADETE NAVAL COLOMBIANO CONSTITUYA JUSTO Y PERMANENTE HOMENAJE A QUIÉNES HAN SIDO JUVENTUD SELECTA, E INSPIRE A QUIÉNES HABR?N DE SERLO EN EL FUTURO.
MUCHAS GRACIAS.




PALABRAS DEL SEÑOR CAPIT?N DE NAV?O PABLO EMILIO ROMERO ROJAS DIRECTOR DE LA ESCUELA NAVAL DE CADETES “ALMIRANTE PADILLA? CON MOTIVO DE LA DEVELACIÓN DEL MONUMENTO AL CADETE NAVAL COLOMBIANO


EL 26 DE MARZO DE 1961, UN GRUPO DE OFICIALES, GUARDIAMARINAS, CADETES Y SERVIDORES CIVILES DE LA ESCUELA NAVAL ARRIBÓ AL PLAYÓN DE LA ISLA DE MANZANILLO, EN BONGOS REMOLCADOS, REPLETOS CON EL MOBILIARIO IMPRESCINDIBLE. VEN?AN DE LAS ANTIGUAS INSTALACIONES DE LA ESCUELA NAVAL, UBICADAS EN BOCAGRANDE, (DONDE HOY EN D?A EST? ESTABLECIDO EL BATALLÓN DE FUSILEROS DE INFANTER?A DE MARINA No.2, EN LA BASE NAVAL) CON UNA MISIÓN QUE HABR?A DE TORNARSE HISTÓRICA: ESTABLECER LA SEDE DEFINITIVA DEL ALMA MATER DE LA OFICIALIDAD NAVAL.


LOS EDIFICIOS DE ALOJAMIENTOS Y DE AULAS, EL COLISEO Y LAS TORRES DEL VIEJO AEROPUERTO DE CARTAGENA, SIN DOTACIONES, CONSTITU?AN LAS ÚNICAS ESTRUCTURAS PARA ENTONCES LEVANTADAS, EN MEDIO DE LO QUE ERA SÓLO TERRENO DE MARISMA, ATIBORRADO DE CARACOLEJO Y DE GUIJARROS, AGRESTE Y CALVO, EN EL QUE LA CAN?CULA SE HAC?A SENTIR CON INSOPORTABLE INTENSIDAD Y EL REFLEJO DE LA LUZ SOLAR SOBREPUJABA TODA HUMANA RESISTENCIA.
EL PROYECTO DE LA COMPLETA CONFORMACIÓN DE LA ACADEMIA NAVAL M?S IMPONENTE DE LA AMÉRICA LATINA, CONCEBIDO EN LOS AÑOS PREVIOS E INICIADO EN 1956, BAJO EL GOBIERNO DEL SEÑOR GENERAL GUSTAVO ROJAS PINILLA, SE VIO DE SÚBITO AFECTADO POR LA TURBULENCIA DE LOS ACONTECIMIENTOS HISTÓRICOS. REFIEREN ALGUNOS RELATORES QUE EN ALGÚN MOMENTO INCLUSO CIRCULARON RUMORES SOBRE LA APARENTE INTENCIÓN DEL NUEVO GOBIERNO CIVIL DEL PRESIDENTE ALBERTO LLERAS CAMARGO, ESTABLECIDO EL 7 DE AGOSTO DE 1958, DE ASIGNAR LAS OBRAS INICIADAS Y LOS TERRENOS A ALGUNA OTRA ENTIDAD. EN TODO CASO, RESULTABA APARENTEMENTE CLARA LA RENUENCIA DEL NUEVO GOBIERNO A MANTENER EL RESPALDO PRESUPUESTAL A UNA OBRA CONCEBIDA POR EL DEPUESTO GOBIERNO MILITAR, SOBRE TODO A LA LUZ DE LA TEMPORAL AFECTACIÓN DEL PRESTIGIO DE LA FUERZA PÚBLICA Y DE LAS DIFICULTADES FISCALES QUE AFRONTABA LA NACIÓN.
PARALIZADO EL PROYECTO, Y PALPABLE EL RIESGO PARA LA ARMADA NACIONAL DE PERDER LOS TERRENOS Y LAS INSTALACIONES AVANZADAS, APARECE LA PROVIDENCIAL FIGURA DEL ENTONCES SEÑOR CAPIT?N DE NAV?O ORLANDO LEMAITRE TORRES, A LA SAZÓN COMANDANTE DE LA BASE NAVAL, QUIÉN EXPUSO AL MANDO LA CONVENIENCIA DE PROCEDER CON PREMURA. NOMBRADO DIRECTOR DE LA ESCUELA NAVAL EN DICIEMBRE DE 1959, EL SEÑOR CAPIT?N DE NAV?O LEMAITRE TORRES EMPRENDIÓ DE INMEDIATO EL ALISTAMIENTO PARA EL TRASLADO Y LA ADECUACIÓN DE LA INFRAESTRUCTURA DE MANZANILLO, HASTA DONDE ERA POSIBLE, EN MEDIO DE UNA AVASALLANTE INSUFICIENCIA DE RECURSOS. DESPUNTANDO EL AÑO 1961 EL SEÑOR CAPIT?N DE NAV?O LEMAITRE TORRES SOLICITÓ Y OBTUVO AUTORIZACIÓN DEL MANDO PARA EFECTUAR EL TRASLADO DEFINITIVO DE LA ESCUELA NAVAL A ESTA ISLA.
COMENZABA AS? UNA ARDUA FAENA PARA LOS SEÑORES OFICIALES Y, SOBRE TODO, PARA LOS CASI 300 GUARDIAMARINAS Y CADETES DE LAS TRES COMPAÑ?AS EXISTENTES; M?S AUN PARA LOS JÓVENES RECLUTAS DE LOS CONTINGENTES NAVAL 35 Y MERCANTE 12, POR OBVIAS RAZONES.
COMO SIEMPRE, LOS CADETES DE NUESTRA GLORIOSA ESCUELA NAVAL SUPIERON ESTAR A LA ALTURA DE LOS ACONTECIMIENTOS Y DE LAS CIRCUNSTANCIAS: CON PRESTEZA DESEMBARCARON TODO EL MOBILIARIO, ALISTARON ALOJAMIENTOS Y AULAS, REANUDARON SUS ACTIVIDADES DE FORMACIÓN, FUERON CONSOLIDANDO SU CAMPO DE PARADAS, ESTABLECIERON SU TIENDA-CAFETER?A, APOYARON LA CONSTRUCCIÓN DE LA BIBLIOTECA, Y ENCAUSARON CON TESÓN EL NORMAL DEVENIR DEL ALMA MATER, DANDO GERMEN A TODOS LOS DESARROLLOS QUE AVISTAMOS HOY D?A.
CONFORMANDO ESE GRUPO DE PIONEROS SE ENCONTRABAN EL SEÑOR TN GABRIEL OBYRNE PAREJA (Q.E.P.D.), EL JOVEN RECLUTA EDGAR SPICKER GUZM?N Y EL PROFESOR LUIS POLO MERCADO.
EL SEÑOR TN OBYRNE PAREJA SE DESEMPEÑÓ COMO COMANDANTE DEL BATALLÓN DE CADETES DURANTE LOS AÑOS 1961 Y 1962, Y EN VIDA PRESTÓ INVALUABLES SERVICIOS A LA ESCUELA NAVAL Y A LA ARMADA NACIONAL. EN RAZÓN DE SU CARGO SU CONTRIBUCIÓN AL ESTABLECIMIENTO DEL ALMA MATER EN MANZANILLO RESULTÓ TRASCENDENTAL, Y SU LEGADO DE FORMACIÓN PERDURA HASTA EL PRESENTE.
EL JOVEN RECLUTA SPICKER GUZM?N HABR?A DE ALCANZAR EL GRADO DE CONTRALMIRANTE, CONVIRTIÉNDOSE EN UNO DE LOS DOS ÚNICOS CADETES DEL CONTINGENTE NAVAL 35 EN ALCANZAR EL M?XIMO NIVEL JER?RQUICO DE LA CARRERA MILITAR, COMO OFICIAL DE INSIGNIA. DURANTE M?S DE TRES DÉCADAS DE CARRERA NAVAL, EL SEÑOR CONTRALMIRANTE SPICKER GUZM?N PRESTÓ SOBRESALIENTES SERVICIOS A LA ESCUELA NAVAL Y CONTRIBUYÓ DE MANERA NOTABLE A SU EVOLUCIÓN.
EL PROFESOR LUIS POLO MERCADO HABR?A DE MANTENERSE FORMANDO A NUESTROS CADETES, EN EL ?REA DE MATEM?TICAS, POR 31 AÑOS M?S, HASTA COMPLETAR 33 AÑOS DE EXCEPCIONALES APORTES A LA CONFORMACIÓN DE LA ESTRUCTURA MENTAL DE MÚLTIPLES PROMOCIONES. MAESTRO PARTICULARMENTE EXIGENTE Y METÓDICO, PROFESIONAL CONSUMADO, EL PROFESOR POLO MERCADO ES YA UNA FIGURA LEGENDARIA Y UN MOTIVO DE ORGULLO PARA LA ESCUELA NAVAL.
POR SUS EXCEPCIONALES APORTES AL DESARROLLO DE NUESTRA ACADEMIA, EL SEÑOR TN GABRIEL OBYRNE PAREJA (Q.E.P.D.), EL SEÑOR CONTRALMIRANTE (RA) EDGAR SPICKER GUZM?N, Y EL DISTINGUIDO PROFESOR LUIS POLO MERCADO RECIBIERON HOY LA MEDALLA DE “SERVICIOS DISTINGUIDOS A LA ESCUELA NAVAL?, EN REPRESENTACIÓN DE LOS SEÑORES OFICIALES, CADETES Y SERVIDORES CIVILES DE LA GENERACIÓN PIONERA, COMO TESTIMONIO DEL SEMPITERNO AGRADECIMIENTO DE LA ARMADA NACIONAL POR SUS EJECUTORIAS, PARA HONOR Y GLORIA PROPIA Y DE TODOS SUS FAMILIARES Y ALLEGADOS.
AL CELEBRAR DESDE HOY LOS 50 AÑOS DEL ESTABLECIMIENTO DE LA ESCUELA NAVAL “ALMIRANTE PADILLA? EN LA ISLA DE MANZANILLO, NO PUEDO MENOS QUE AGRADECER A LOS CIENTOS DE HOMBRES Y MUJERES QUE HAN PASADO POR LA MISMA CONTRIBUYENDO A SU ENGRANDECIMIENTO, Y RENOVAR MI COMPROMISO INSTITUCIONAL PARA MANTENER LA SENDA DE ÉXITOS Y REALIZACIONES QUE NOS HA SIDO LEGADA.
HONOR Y TRADICIÓN.
MUCHAS GRACIAS.


ZAFARRANCHO GRAFICO


40 años de los “Gloriosos? Contingentes 58-59-60-61 y 62


Fotografías de los actos con los cuales conmemoramos los cuarenta años del ingreso a la ENAP (1971) de los contingentes 58 - 59 - 60 - 61 y 62 durante los días 18, 19, 20 y 21 de marzo/11. Estos eventos se realizaron en la Escuela Naval, en Cotecmar, en la Base de Fuerzas Especiales de IM. Reconocimiento especial y gratitud a las directivas de la ENAP, al personal del Astillero Naval y a las Fuerzas Especiales de IM. por acogernos en sus instalaciones y al compañero Comandante de la ARC ALM Alvaro Echandía, quien a pesar de su valioso tiempo pudo acompañarnos en todas las actividades programadas. Recordar es vivir.
Al Coronel IM Chepe Calderón muchas gracias por hacernos recordar los… !!! aviones enemigooooos…!!!
Compañero Pinto, espero que otros contis envíen más fotos para que puedas seleccionar las mejores.
Muchas Gracias,
Gerardo Medina Castillo / 59-013









QUERIDOS Y RECORDADOS COMPAÑEROS TODOS:
Definitivamente nuestro contingente NR-58, sus amigos y adoptados, brillamos como el sol en esa demostración de Compañerismo, de amor por nuestra querida Escuela Naval de Cadetes y devoción por la Fuerza que se nutre de ella, la Armada Nacional, 40 AÑOS DESPUES!!!!
Expresar con exactitud los sentimientos, emociones y todo lo vivido esos maravillosos momentos de camaradería en sus días y sus noches nos llevara horas, días, meses y hasta años, requerirá kilómetros de tinta y papel, de pequeños y oportunos mensajes como este o extensas crónicas y hasta libros como los que seguro vendrán como recopilación de unas y otras con sus referencias y testimonios gráficos, testimonios que tendremos gracias a los gomosos de las cámaras como Ricardo Guaqueta, Tulio Pizano y de audiovisuales con Pedrito y su combo y de todos los que enviemos nuestro aporte de fotos y anécdotas, todos sin excepción.
A ti oh grande y eterno Dios, te damos las gracias por habernos permitido esta común unión y sentir como el espíritu de cuerpo invadía nuestras mentes y corazones en cada abrazo, en cada detalle, recordando a nuestros compañeros fallecidos y en todo momento vivido con nuestras compañeras y esposas.
Gracias al Sr Almirante Sachica, Presidente de Cotecmar, al Sr. Capitán Romero, Director de la Escuela Naval, al Sr. Capitán Rodriguez, Cdte de la Base Naval de Cartagena y al Sr. Teniente Coronel de I.M Navarro, Cdte de las Fuerzas Especiales de I.M; Gracias a mi Coronel Chepe, quien no tuvo reparo en formarnos como cuando éramos reclutas, mandarnos a tierra a flexionar y correr al último poste para ganarnos el pudin, bien sudados; Gracias a todos los Oficiales, Alférez, Guardiamarinas y Cadetes, a los Sres. Suboficiales y personal Auxiliar Militar, por su invaluable apoyo y participación en los eventos de este histórico reencuentro, que nos permitió revivir intensamente los momentos iniciales de nuestra vida naval y acrecentar los valores y principios que marcaron el derrotero de nuestras vidas.
Gratitud inmensa para Alvaro por su participación y decidido apoyo de comando en nuestro sueño de volvernos a ver, oír, sentir, abrazar y expresar el afecto que muchos años atrás grabamos en lo más profundo de nuestro ser, en los campos deportivos, en las balleneras, en las aulas y laboratorios, en los ranchos, comedor, cámara, kioscos, piscina, tirando mopa, recogiendo hojas y caracolejo y ni más faltaba no nombrar el honorable ultimo poste, las vueltas al polígono, a la guardia externa, a los comedores, a los cañones, al mástil, al elefante blanco y al castillo, las incontables horas de trote y de infantería, plantones, flexiones de pecho, pulgas, teques y gimnasia que nos transformaron en seres humanos excepcionales, especialmente capacitados para afrontar situaciones de extrema adversidad, listos para defender a nuestra Nación con pechos de hierro más fuertes que el acero, que acoraza nuestras naves y nuestras armas, listos para emprender proyectos que dinamicen la economía, generen riqueza, bienestar y progreso a nuestro sufrido y necesitado pueblo.
Para nuestros queridos compañeros que por diferentes motivos no pudieron asistir, tengan por seguro que no los olvidamos, que los tuvimos siempre presentes, extrañándolos y acompañándolos de corazón donde quiera que estuvieran dándoles el coraje y la fortaleza que necesitaron; Uds. no se olviden de nosotros porque también los queremos mucho.
Para El Pig, el reconocimiento a una excelente coordinación y administración de los sagrados recursos, para Mauricio, Lucho, Rafita y para todos nosotros por hacer posible este maravilloso encuentro 40 AÑOS DESPUES!!!! un gran aplauso.
Un fuerte abrazo
Capitan de I.M (RA) Alonso Arturo Pinzón Polifroni / El Gallo 58-129


RECORDANDO 1964


Querido enfermero Pinto
Nuevamente felicitarte por ese logro de más de 4000 afiliados y que estoy seguro, seguirá incrementándose día a día.
Deseo enviarte esta foto donde salen algunos oficiales del curso de Estado Mayor del año 1964. Entre ellos de izquierda a derecha, Almirante Barona, Capitán de Corbeta Gerardo Rodríguez, Capitán de Fragata Hernando Téllez, Capitán de Navío Jaime Torres V. y un oficial de la FAC que, lamentablemente, no sé el nombre.
Cordial Abrazo desde Dubái
Grillo Torres 3 / 64-091





AGRADABLE VISITA


El Mayor IM ® Jorge Cassalins Guzmán, el día 30 de marzo, fue visitado en su apartamento en Cartagena, por el Comandante de la Infantería de Marina Brigadier General Luís Gómez. Lo acompañaron el señor Mayor General IM Octavio Gnecco Iglesias (ex comandante de la Infantería de Marina, el TCIM Hernando Thorné Campos, el CRIM José Ramón Calderón Z. La visita fue muy agradable. El general Gómez, con su sencillez característica, demostró sus cualidades de líder militar que lo distinguen y en un dialogo amistoso habló de lo grande que hoy día es nuestra Infantería de Marina y hasta donde se piensa llegar, para estar entre las mejores del mundo.
Los presentes quedamos muy emocionados. Esta visita será recordada como el gran ejemplo de lealtad y compañerismo.
Los Infantes de Marina por Siempre, seremos: “Pocos Orgullosos y Valientes?
Coronel José R Calderón 38-04





EVENTO IMPORTANTE DE LA RESERVA NAVAL DE ANTIOQUIA


Buenas tardes, estimados amigos de la Cyber corredera:
Queremos compartir con todos los abonados de esta querida publicación la actividad realizada el pasado sábado 2 de abril, en el Estadio Atanasio Girardot, en el encuentro clásico Medellín vs Nacional, con el objetivo de condenar y sensibilizar a la comunidad acerca de la necesidad de eliminar en forma definitiva el uso de minas antipersonal. Este evento fue una iniciativa de la Reserva Naval de Antioquia, y contó con el decidido apoyo de los equipos Deportivo Independiente Medellín y Atlético Nacional, de la Secretaría de Gobierno de Medellín, Acord Antioquia, así como de la empresa privada. El evento se denominó “Clásico por la Defensa de la Vida?.
En el acto protocolario, jugadores y soldados víctimas que hacen parte de la Fundación Héroe Camina, portaron camisetas con la frase ¡No más minas antipersonal! y llevaron una pancarta con este mismo texto. Para nuestro orgullo, ese día, el soldado Ramiro Rueda, víctima de estos artefactos de los terroristas, realizó el saque de honor. Finalizada la ceremonia, las víctimas pasaron a las graderías gracias a la cortesía del club Deportivo Independiente Medellín. Debemos decir que nada puede pagar la alegría que se veía en el rostro de este héroe al momento del saque.
Además de ello, 10 de los oficiales de la Reserva Naval repartieron al menos 6 mil volantes elaborados para ese momento particular. Este acto fue visto gracias a la transmisión del partido por señal cerrada para el canal UNE y se divulgó igualmente en varias emisoras, en directo, justo antes de comenzar la transmisión deportiva. De este modo, no solo impactamos a los más de 22 mil espectadores que asistieron al estadio, sino que dimos este mensaje a través de los medios de comunicación.
El acto simbólico tuvo especial importancia teniendo en cuenta que el pasado lunes 4 de abril se conmemoró el Día Internacional para la Sensibilización Contra las Minas Antipersonal, y que esta situación afecta gravemente a nuestro país.
El objetivo de la actividad fue llevar un mensaje de sensibilización sobre el tema de las minas antipersonal aprovechando la convocatoria masiva que el fútbol tiene, para que la sociedad sea consciente de la realidad que afronta el país teniendo presente que el tratamiento de una persona herida es largo y costoso, el cual supera los 100 millones de pesos. Luego viene el proceso de rehabilitación y de reintegración a la comunidad. Las víctimas son olvidadas justamente por los costos, no habitan en la ciudad y su situación afecta a la familia y a la comunidad donde viven, sin contar los casos donde son desplazadas de sus lugares de vivienda. Por ello la invitación es a condenar el uso de estos artefactos.
Esta es la primera vez que se hace una actividad de estas características en el país, y nos enorgullece que haya sido la Reserva Naval de Antioquia, con el ánimo de dejar en alto la imagen de la Armada Nacional.
Adjuntamos algunas de las fotografías que dan cuenta del impacto de esta actividad. Nos llenaría de satisfacción que este evento fuera reseñado y poder compartir dicha experiencia con todos los lectores de la Cyber-Corredera.
Cordial saludo,
TN RVA Echeverri Edwin









PROMOCIONES PARA LA FAMILIA NAVAL

TURISMO


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Una paradisíaca villa turística que cuenta con tres casas que hemos dotado con todos los servicios para ofrecerle unas vacaciones inolvidables cada casa con capacidad para 10 personas, con piscina, BBQ, aire, ventilador, parabólica, internet , parqueadero 8 vehículos.



Cordialmente
TCCIM ® Jorge Tadeo Castañeda Garzón / 83-023
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CYBER-CORREO DE LA ARC "LULU"

enfermero@cybercorredera.com



VELERISTA CYBER-ESPECIAL


Hola soy sobrino de Orlando Lemaitre Torres, el gentilmente me había subscrito, pero por algún motivo la he dejado de recibir, soy velerista desde los 7 años de edad y del criadero de Snipes en el Club Naval.
Agradecería me la enviasen a esta dirección de email, ahí veo que estoy en la lista de subscritos, pero no veo la manera de poner al día mi dirección de correo.
Por cierto mis vínculos con la Armada no son solo a través de mi tío el Almirante Lemaitre, mi padre, su hermano vino de España en el viaje inaugural del Gloria, y la mayoría de mis compañeros de aprendizaje de vela son hijos de oficiales, igualmente mi hermana es casada con oficial retirado.
Gracias de antemano.
Luis Fernando Lemaitre

NUEVO VINCULO


Estimado enfermero Pinto favor enviar la Ciber al capitan de altura Henry Gutiérrez Blanco M13-10 al correo : capimar.hgb93@yahoo.com , quien desea vincularse a la gran familia naval.
Por su atención gracias marineras.
?ngelo Bedoya M 11-03

GRATA VINCULACION


Apreciado Enfermero Pinto:
Le solicita Mi Capitán Orlando Castañeda NR 68-014 que lo incluya de manera permanente en el envío de la Cyber-Corredera a: ocastaneda@mnpsa.con
Saludos
CN Mauricio Bejarano Urrego.
Tel: (57-5) 3575260
Cel.: 311-4156906
Barranquilla (Col)

IMPORTANTE COMENTARIO


Estimado Enfermero:
Mil gracias por su extra rápido servicio al enviarme de nuevo la Cyber-126 que ahora sí pude bajar. Excelente la historia del Club Naval. Encontré fotos en las que azadón en la mano y carretilla al mando de la esposa o de la novia, en esos alegres días logramos poner los cimientos de lo hoy es nuestro maravilloso lugar de músicas, bailes, ceremonias, bodas etc. Yo recuerdo que más tarde cuando terminamos de instalar el sistema del hilo musical, salimos de la terraza y ya afuera y a salvo vimos cómo se desplomó el techo sobre las mesas en donde iban a tener una fiesta las esposas navales.
Creo que el Gerente era el amigo Pacho Arocha.
Abrazo efusivo
Capitán Marcos Ariza /01-001

NECESITA LOCION PARA EL ALZHEIMER


Encontré su correo en mi directorio, no recuerdo quienes son ustedes pero deben ser buena gente, allí dice algo de “corredera y ultimo poste? me parece que se dedican a apuestas hípicas, pero también dice algo de un enfermero pintor o sea que también puede ser uno de esos lugares donde hacen terapias, de todos modos quiero desearle una feliz navidad y un venturoso 1975. No estoy muy seguro de donde estoy, pero en la pared hay una placa grande que dice “Fundación Venezolana de Alzheimer?.
Reciban un abrazo de Mi Tío (creo que es mi nombre, así me llama una muchacha bonita que viene a visitarme los fines de semana)
Carlos Linares / 38-078

CYBER-MASCARON DE POPA



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